GPSESCAPE

Quiénes somos

Hola, soy Santi

Abogado de día, escapista desde la pandemia y culpable de esta web, que empezó siendo el mapa de mis propias partidas.

Escrito el 7 de octubre de 2026Barcelona

Algunas de las salas que he jugado. Las imágenes son ilustraciones, no fotos de las salas.

Me llamo Santiago, aunque en los artículos firmo como Santi. Soy argentino, tengo 27 años y vivo en Barcelona desde hace 12. Trabajo como abogado, y GPS Escape es lo que hago cuando cierro el portátil: mi proyecto, por pura afición a los escape rooms.

Los descubrí en la pandemia. En aquellos primeros meses no había mejor plan: aunque fuéramos con la mascarilla puesta, era la excusa perfecta para juntar a cuatro amigos y hacer algo en Barcelona. Y lo aprovechamos al máximo. Algunos se aficionaron tanto como yo y otros se apuntan de vez en cuando, así que mi equipo no siempre es el mismo, pero hay un núcleo al que consulto, y que me consulta, cada vez que toca elegir sala.

Cuando una sala está bien hecha, me siento dentro de una película. Es como ir al cine o jugar a un videojuego, pero el protagonista soy yo.

Con los años he visto cómo cambiaba todo. Hay una diferencia enorme entre las primeras salas que jugamos y las de ahora: más tecnología, más innovación, más ambientación. Y me he convencido de algo: Barcelona, y España en general, están entre lo mejor del mundo en escape rooms.

Es el plan ideal para un día de lluvia o de invierno, aunque en verano tampoco está nunca de más: juntar a tres o cuatro amigos una vez al mes, aunque sea, para no perder la costumbre. Y casi nunca va solo. Después viene tomar algo, cenar, ponerse al día, comentar la partida y compararla con otras. Sé que hay quien piensa que es un plan infantil; yo creo que es justo lo contrario: un plan sano, que ejercita la mente y te junta con tus amigos.

De un mapa para mí a esta web

Todo empezó con un mapa que me hice para mí, para llevar la cuenta de las salas que había jugado y situar las que me faltaban. Por eso el primero fue el de Barcelona. Luego me di cuenta de que mucha gente elige sala por la temática, las reseñas, la duración o el precio, pero también por dónde está: si quedáis un martes a las siete de la tarde, quizá no podéis hacer más de media hora en coche. Así que junté todos los escape rooms en un mapa. Después quise saber qué provincias tenían más salas y más premiadas, y así fue creciendo la web. Las de fuera de Barcelona las tengo apuntadas para cuando viaje a cada ciudad.

Todo se revisa a mano, sala a sala, y solo publicamos salas abiertas; ningún local paga por aparecer ni por su puesto (lo cuento en Cómo puntuamos). Mi terreno es Barcelona. Para otras ciudades me ayudan amigos que viven fuera, como Adrián, que se fue a Madrid por trabajo y ya ha escrito su primer artículo. Más adelante quiero sumar también las opiniones de la gente con la que suelo jugar.

Lejos de casa

Siempre que viajo intento jugar alguna sala, la mejor que tenga a mano. En Estados Unidos jugué en inglés y no lo recomiendo si no dominas el idioma: allí el concepto es distinto, las salas no están pensadas para un grupo con un inglés básico y algunos enigmas dependían de palabras difíciles, como nombres de animales que nunca había oído. También jugué en Argentina, donde todavía no es un fenómeno tan popular: la calidad de las que probé, sobre todo en ambientación, estaba por debajo. De hecho, cada vez que mis amigos argentinos vienen a Barcelona me preguntan por los escape rooms de aquí.

Y gracias a quienes están detrás de cada sala: a quienes se atreven a abrir un escape room, que además de dinero exige creatividad, paciencia y mucha pasión, a quienes trabajan en ellos, que muchas veces son los mismos, y sobre todo a los game masters, que en su mayoría son grandes actores y hacen que cada partida merezca la pena.

Santi